OFERTA LABORAL EN MEXICO
Basándonos en un reportaje del periódico el Economista, de todos los grupos poblacionales del país, los jóvenes son los que menos empleo tienen. Son más de 700,000 las personas de entre 20 y 29 años que buscan, pero no encuentran empleo, lo cual resulta en una tasa de desempleo de 5.3%, muy por encima del 3.0% observado para la población en general
Actualmente, seis de cada 10 jóvenes no participan en el mercado laboral. La mayor parte de ellos (83%) no están disponibles para trabajar, lo cual se entiende al considerar que, dadas sus edades, están concentrados en su educación (más del 70% de los jóvenes que no participan económicamente son estudiantes). De aquellos que sí buscan participar en la economía, dos de cada 10 jóvenes no buscan empleo porque no consideran tener posibilidades de encontrarlo, o de encontrar un trabajo de calidad.
Hay más de 9 millones de jóvenes que trabajan o buscan un empleo. La mayoría (48.8%) de los jóvenes que tienen un empleo laboran entre 35 y 48 horas a la semana y 44.9% de ellos tiene una remuneración máxima de $5 mil 186 pesos mensuales.
Las condiciones del primer empleo son fundamentales para el futuro laboral
Los jóvenes que desean y buscan pertenecer al mercado laboral son el grupo poblacional con la tasa de desocupación más alta, de 6.4%, casi el doble que la tasa de desocupación nacional (3.5%).
La formalidad en el empleo brinda mayor estabilidad a las y los trabajadores el cual se caracteriza por brindar mejores prestaciones, como el acceso a servicios médicos, fondos de ahorro para el retiro, créditos hipotecarios, primas vacacionales, compensaciones por incapacidad, entre otros. Esto permite que los trabajadores mejoren su calidad de vida, por tanto, el acceso limitado de los jóvenes a empleos formales marcará su futuro con condiciones precarias e inestables.
En este contexto, los jóvenes que estudiaron una carrera universitaria enfrentan una menor informalidad, con una tasa de 51.9%, mientras que para aquellos que únicamente terminaron la secundaria aumentan las posibilidades de laborar en la informalidad, con una tasa del 76%. Además, por cada 100 pesos que gana por su trabajo un joven con carrera profesional el joven que estudió hasta la secundaria recibe 78. Contar con un mayor nivel educativo brinda mayores posibilidades de conseguir un empleo formal y mayores ingresos. Estos datos confirman las expectativas de los jóvenes respecto a la educación profesional.
Fuente:Centro de Investigación de Políticas PublicasEl Economista
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